
Un año después de nuestra última visita y aprovechando el estiaje nos acercamos hasta esta sima para realizar la topografía de la última sala justo donde la .dejamos hace exactamente un año.
En el descenso aprovechamos para cambiar la cuerda al pozo de 70 y que dé algo más de confianza. Una vez librados de ese petate nos lanzamos hasta el fondo de la cavidad.
Ya abajo realizamos la topo y dibujo de la sala y nos percatamos de una corriente de aire que surge desde una fisura. Ésto nos hace replantearnos desequipar el último pozo y decidimos dejarlo como está a la espera de decidir qué hacer. Un trabajo de desobstrucción en esta sima a esta profundidad requiere mucho trabajo y una planificación previa... e incluso la participación de otros grupos.
Comenzamos el ascenso con claros síntomas de cansancio y sueño y, como en todas las ocasiones que hemos venido a esta sima, salimos a la calle bien entrada la madrugada.
Participantes: Arturo, Txiki yJaime.