
Nuevamente nos vamos de turisteo espeleológico y donde mejor que cerquita del coche (y del bar).
Aprovechamos la visita a la sima de Lekunberri para que nuestro nuevo fichaje vaya cogiéndole gusto a esto de las cuevas y, de paso, Txomin siga con su proceso de equipamiento.
Así que tras un frugal almuerzo vamos para allá a ponernos manos a la obra, parece que se nos están pegando las costumbres galas. Esto no puede ser.
Hacemos la visita a la cavidad aunque las horas se van sumando y, con esto de ir en domingo, estamos demasiado pendientes del reloj, que mañana es día de escuela. Así que sin llegar a ver la puerta de la autovia decidimos que es mejor ir saliendo poco a poco que ya hemos cumplido con los dos objetivos.
Participantes: Txomin, Alba, Jaime y Magda (al menos al alamuerzo).