Pues mientras unas se lo pasan bien en la Leze a otros nos toca ir a rebuscar cuevas por la Navarra olvidada. Como hicimos con la cueva de Rala decidimos que es mejor preguntar desde el principio y nos vamos al pueblo de Aritzkuren; allí nos enseñan dónde se encuentra la cueva de dicha localidad y amablemente nos invitan a comer. Declinamos la invitación (la vida del espeleólogo es así de dura) y nos ponemos manos a la obra antes de que llegue la lluvia que ya vemos caer en el valle vecino. Como siempre la jugada nos sale mal y nos pilla la lluvia.

La cueva tiene unos 25 metros de desarrollo estrecho (no en vano la gente del pueblo le llama la vagina) y la que probablemente sea la mayor concentración de mosquitos de Navarra (después de nuestro paso quedan varios menos, ya que no hemos comido con los okupas aprovechamos y nos zampamos varios de estos).

A la salida y charlando con la gente nos dicen que en el cercano término de Equiza hay otra cavidad pero ésta queda para otro día. Está claro que preguntando se llega a Roma, sólo nos ha costado 30 años aprenderlo.

Participantes: Txiki, Txomin y Jaime.