Aprovechando que la climatología nos da una tregua retomamos la exploración de esta cavidad.
Descendemos hasta el último pozo y, trás reponer fuerzas, lo equipamos y descendemos. Son 32 m. que acaban en una sala en la que el agua se pierde entre bloques haciendo imposible continuar por el río. Una galeria nos lleva a una zona seca con multiples fracturas que, creemos, no tiene relación con el río si no con la falla. Unos pocos metros más y se cierra completamente.
De momento, y a falta de volver para continuar con la topografía y revisar, la cueva se ha cerrado.
Participantes: Arturo, Jaime y Txiki.