
Ataque rápido a nuestra cueva fetiche para realizar una escalada pendiente en la cabecera del río Z.
El río principal lleva muy poca agua y llegamos hasta el pozo Nazka completamente secos. Remontamos el patinódromo hasta llegar a la base de la escalada; la superamos (unos 7 metros) y damos acceso a una nueva galería de pequeñas dimensiones con mucho barro que sigue remontando el río. Avanzamos unos 60 metros hasta llegar a un aporte. Ambos ramales se cierran (río y aporte) aunque en dos sitios se percibe movimiento de aire.
Zona húmeda, de pequeñas dimensiones y con mucho barro que hace que nuestros equipos queden sepultados bajo una guesa capa que, afortunadamente, se seca en el camino de vuelta. La parte mala es que a la salida cae una lluvia intensa que vuelve a reblandecer el barro y nos acompaña tanto el regreso al coche como la vuelta hasta Iruñea.
Participantes: Txiki y Jaime.