Seguimos con el propósito de que la chavalería meta horas dentro de cavidades así que que mejor sitio que irnos a La Verna. Realizamos los trámites pertinentes y nos metemos el madrugón para llegar a la puerta del tunel a las 9:30.

Dentro de la sala no se puede ver gran cosa debido a la niebla que flota en el aire así que nos encaminamos directamente hacia la galería sin perder más tiempo. Después de varias horas avanzando por esas enormes salas llegamos a la base de los pozos de la sima San Martín en la sala Lepinneux. Ahí recuperamos fuerzas y decidimos dar media vuelta e ir aprovechando para sacar alguna foto en la sala del Metro. En el camino de vuelta nos cruzamos con unos colegas franceses que también quieren llegar hasta Lepinneux y, tras unos intentos fallidos de comunicación (ellos no hablan castellano ni euskera y nosotros no hablamos francés así que...) continuamos a nuestro ritmo para llegar a la calle pasadas las 20:00, así que el objetivo de meter horas conseguido. Cantabria está chupao!

Eso sí, el camino de vuelta se hace muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy largo.

Participantes: Alba, Txomin, Txiki y Jaime.