Ingenuamente salimos de Iruñea con la intención de entrar en Basanberro e intentar una desobstrucción en la zona del río Vero. Cual es nuestra sorpresa cuando, tras el pertinente almuerzo en Aribe, nos encontramos con la pista que sube de Garralda hasta la boca intransitable debido a la nieve, el calentamiento global es lo que tiene.

Antes nos hubieramos vuelto a casa y dejado para una mejor ocasión, pero estos nuevos espeleólogos 2.0 no dejan pasar una y decidimos adaptarnos a la situación e ir a intentar forzar el paso de Berraburu en el que, suponemos, hallaremos la unión con Basanberro.

Dicho y hecho. Elías, el dueño del prado donde se encuentra la boca, se sorprende al vernos cambiarnos bajo una fina pero pertinaz agua-nieve, se nota que no conoce esta nueva versión nuestra.

El prado está cubierto por una capa de nieve considerable pero aún así llegamos hasta una boca que nos recibe cubierta de carámbanos de hielo. Equipamos aprovechando los anclajes químicos que nuestros compañeros pusieron anteriormente y que dan mucha mayor seguridad y, sin más dilación, nos dedicamos a forzar el paso que "antes" sólo era practicable para nuestro compañero más flexible pero que "ahora" ya deja que todos pasemos... aunque sin muchas alegrías.

El otro lado es un caos de bloques por el que se pierde la corriente  de aire y una zona colmatada de barro que se asemeja bastante a la punta de Basanberro. Repasamos la zona y vamos saliendo a la fría noche.

No queda más remedio, habrá que hacer sí o sí un ataque simultáneo desde aquí y otro grupo desde el interior de Basanberro para intentar la unión.

Continuará.

Participantes: Txiki, Txomin, Jon y Jaime.