- Detalles
- Visitas: 1972
Tras descender el barranco Diablozulo por primera vez hace ya bastantes años, nos llamo la atención la profundidad de la fractura y la inaccesibilidad de la misma. La duda de si algún incauto había llegado a revisarla siempre rondo nuestras cabezas y más por la falta de cavidades en la sierra de Alaiz, así que pasados no se sabe cuantos años y preguntas al fin nos decidimos a ir.
La primera visita consiste en localizar la mejor manera de acceder optando por el descenso vertical ya que por su parte inferior en el cruce con el barranco se encuentra cortado el acceso por dos resaltes. Una semana después nos juntamos para ir entre semana como buenos desempleados despreocupados.
Salimos tarde y almorzamos para seguir la tradición Satorrak. Tenemos que subir por un encinar bastante cerrado unos 100 metros de desnivel. El calor, el boj, las encinas, los bichos y la pendiente nos torturan durante el ascenso. Después de 45min de subida llegamos a la cabecera de la vertical, no resultando difícil instalarla ya que tenemos buenas encinas que salen del mismo borde. Descendemos una vertical de treinta metros volados hasta el fondo de la grieta repleta de densa maleza abonada por los desechos de las aves que han nidificado.
La grieta en su totalidad se encuentra cerrada excepto en una ventana al principio de la vertical la cual revisamos durante el ascenso teniendo que realizar una travesía expuesta a sufrir un pendulazo. Al final todo queda en nada y un sitio menos donde mirar.
Participantes: Torrabadella y Txomin.
- Detalles
- Visitas: 1793
Al igual que en otros blogs y webs de espeleo, adjuntamos la noticias de los resultados "insitu" de las pruebas realizadas con este tipo de tornillos. La verdad que son muy convincentes.
- Detalles
- Visitas: 1614

- Detalles
- Visitas: 1891
Hacía ya más de una década que no visitábamos esta cavidad y casi se nos había olvidado lo bonita que era. Buscando una sima deportiva que nos sirviera para practicar con las cuerdas y las instalaciones, se nos ocurrió hacerle una visita.

Lo malo fue que desde nuestras exploraciones en la zona, nos han construido una autovía nueva, por lo que tuvimos que dar bastantes vueltas hasta dar con el acceso a la vieja cantera y la pista de aproximación.

El GPS tampoco estaba por trabajar, el magnífico hayedo impedía la buena recepción de los satélites, pero por fin conseguimos llegar a la boca, envuelta por una espesa niebla intermitente.

Rápidamente nos ponemos a instalar el primer resalte, dándonos cuenta enseguida de que el óxido se había comido las fijaciones, por lo que la cosa no iba a ir tan rápida como pensábamos. Se trata de galería vadosa de encajamiento, fósil y meandriforme, con desfondes, pasamanos y varias verticales (P9, P20, P31, P8 y P26) bastante técnicas y de estrechas cabeceras. Hubo que instalar algún que otro anclaje nuevo para llegar hasta el colector a –100m. Como el objetivo de la jornada ya estaba cumplido, y tras una visita relámpago al río, nos afanamos en la desinstalación, saliendo al exterior ya oscuro. Todavía hubo que poner a prueba nuestras dotes de orientación para localizar el camino de bajada hasta el coche. Para cuando llegamos de nuevo a Iruña ya era medianoche. Otra bonita jornada, ¿no? Pues no sólo de sufrir vive el espeleoloco...

Participantes: Alba, Txomin, Txiki, Mikel y Arturo.
- Detalles
- Visitas: 1720

La imagen de la foto representa uno de esos momentos de placer cuando uno sale de esta cueva y le recibe un esplendido atardecer del cual pocas veces disfrutamos, bien sea por la climatología o por ser de madrugada bien entrada. Esta vez no ha sido asi y tras un rápido almuerzo en Aribe (lugar más que tradicional) sobre las 11.15 entramos en la cavidad sin pensarlo mucho porque el día invita a cualqier actividad menes espeleo. Rápidamente bajamos por el colector principal y en un par de horas superamos el sector del "pozo inmundo". Alcanzamos el asquerosillo pozo del "aullido", nombre que le damos como consecuencia de los gritos de Arturo tras la pedrada que recibe, afortunadamente sin consecuencias graves finales. Una venda y un paracetamol es lo más que disponemos como botiquín y al final todo queda en un susto. La rodilla le funciona bien y continuamos la exploración en el "terminus" del sector del "Gua". Una gran diaclasa cortocircuitada por un kaos de bloques de aspecto temible es lo que tenemos delante y comenzamos a revisarla. Incluso una hazadilla nos hemos traido para hacer escalones en barro. Los presagios no son nada buenos y el lugar es peligroso por la caida de piedras. Tras un par de horas de recorrer bloques a diferentes alturas, ganar altura y revisar un techo plano, lo más interesante es algún pozo que nos queda pendiente. Una última incognita que revista Arturo en otro "Gua" con pocas posibilidades de continuación nos da la alegría del dia. Se trata de un sifón freatico con mucho barro pero que conduce a una prometedora galería con corriente de agua y de aire y que la recorremos unos 250 m aprox. La dirección que lleva es Norte y tras una rápida revisión dejamos el "terminus" en un nuevo caos de bloques el cual no lo llegamos a explorar con detenimiento. Un pequeño refrigerio, coger alguna fuerza y sobre las 18.45 salimos a exterior.....to be continued.
Participantes: Arturo, Txiki y bitor.
- Detalles
- Visitas: 2162

- Detalles
- Visitas: 2021

Otra magnífica jornada de espeleo “bailando” con los meandros del Bizkaino. En Lekunberri hemos tenido oportunidad de juntarnos con los colegas de Otxola, que están de Curso de Iniciación en la sima del Galo. Un Satorra también ha querido echar una mano y se escapa con ellos. Nosotros alargamos un poco más el almuerzo, que hay que coger fuerzas. A eso del mediodía (volviendo a nuestros horarios habituales) ya estamos instalando el pozo de entrada, esta vez por la vía más cómoda y directa. Al último le toca mojarse y nos escondemos de lo que parece un día de truenos y tormenta. Rápidamente nos ponemos a restregar los buzos contra las paredes y a tratar de ensancharlas a fuerza de empujar, pero no hay manera. Mientras uno sigue practicando en las instalaciones, el resto tiritamos por la intensa corriente de aire frío que busca su camino a las profundidades. Esta vez hemos traído una cuerda bien larga para el último pozo así que, tras mejorar la instalación de cabecera, alcanzamos la sala del colector sin problemas. El objetivo es repasar palmo a palmo y bloque a bloque todos los rincones de la misma, en busca de una posible conexión con Pagomari, que queda muy muy cerca.
De este modo vemos que hay varios aportes laterales, que aunque indicados en el plano, no sabemos hasta donde han sido explorados y que habría que topografiar. También hay varias chimeneas interesantes, aunque bastante complicadas de escalar a falta de un spiderman. Nos queda por fin revisar un pozo de 15 m que parece dar con una fractura ya explorada en el pasado, a la vista de los oxidados spits que hay en su cabecera. Ese día aprovecharemos para dar una última visita a la galería del fondo y tal vez tratar de comunicar con otro equipo que entre desde Pagomari. De vuelta a la calle, tras pelear más que bailar con el meandro desfondado, nos saluda un cielo despejado y una magnífica luna llena, hoy hace un mes exacto que hicimos la primera entrada, y ya van tres.
Participantes: Arturo, Txomin y Jaime.